Siempre, hagas lo que hagas, vas a estar en el centro de tu mente. No importa lo que hagas, como lo hagas, donde creas estar, donde creas que vas o incluso de donde crees que vienes. Siempre vas a estar en tu mente.
No hay en todo el universo nada que temer. No hay nada que pueda producir ningún efecto en ti que no sea Aquel que Creó tu mente a Su semejanza.
No puedes huir de la inevitable sanación de todos, absolutamente todos tus pensamientos. Aquel que te creo, te creó sano. Tú, que creaste la posibilidad, la probabilidad, los opuestos, los matices y las partes, no puedes sostener esas ideas eternamente tal como Dios sostiene las suyas en su propia mente. Tú eres una de esas Ideas que Él tiene en su propia mente. Nada ni nadie puede cambiar eso. Nadie. Eres completamente libre de ser quien eres ahora mismo. Ahora! Ahora! Que te lo impide? Que matiz, sombra, parte de lo que ves en Dios te lo impide? Jajajaja.
No existe ninguna razón por la que seguir siendo humano. No hay ninguna razón por la que seguir en este lugar. Suéltalo, suéltalo. Incluso el valor o el motivo más elevado que tú le hayas dado en nombre de Dios, es una cadena para tu mente. Suéltala. No estamos haciendo nada aquí. Este mundo que ves es un chiste muy malo de lo que tu mundo real es.
¿Porque no jugamos a ser quienes somos, tal como Dios nos Creó?
Esta idea es mi liberación. ¿Sólo sufro debido a mis ideas, mis opiniones y mis pensamientos?
¡Genial! Ahora sólo es necesario que me entrene a pensar tal como piensa alguien que sólo piensa Amor. Así sólo seré amado.
Dios es la mente que sólo piensa Amor. Por eso soy hijo del Amor. Por eso sólo puedo amar y experimentar amor.
Vivo en mi mente. Dentro de ella, experimentando únicamente mis propios pensamientos representados en formas y figuras aparentemente fuera de mí por miedo a ser totalmente amado. Vivo dentro de mi mundo de miedo al Amor, viviendo aquello que pienso y acusando a los demás de lo que veo, siento y pienso.
¿Que estoy pensando ahora? No importa, lo que importa es que puedo dejar de pensarlo si así lo deseo. ¿Me hace feliz? Si la respuesta es no, para que seguir pensándolo si la fuente de lo que pienso sigo siendo yo?
No hay nada fuera de mí. No existe nadie a fuera de mí. Es imposible que vea la mente de otro. Sólo puedo ver la mía.
¡El universo entero esta en mi mente! ¿Por que no experimentarlo? ¿Porque no aceptar mi mente completamente? ¿Qué es lo que vale tanto la pena como para distraerme de tal experiencia? NADA! TODO ESTÁ EN MI MENTE!!!
En estos momentos donde la realidad empieza a mostrarse de forma tan evidente ante los ojos de aquellos que quieren ver, sólo siento mi deseo irresistible de unirme a ella; de ser parte de ella.
No quiero formar parte de nada más. No deseo otra cosa que ver y ayudar a ver. Un mundo nuevo se alza ante mí. Dios me está llamando. NO puedo resistir más mi respuesta.
¿Te has permitido alguna vez Amar? ¿Has experimentado alguna vez el puro amor de Dios? ¿Sabes que cada instante en el que te encuentras está diseñado para que ames tal como Dios ama, sin importar con quien estás, donde estás o lo que esté ocurriendo? ¿Sabes que tu identidad Verdadera depende de si amas o no?
Me he inventado un personaje con la intención de evitar sentir lo que Dios siente por mi. Un personaje que ha aprendido una forma de amar de varias formas y una forma de ser amado de varias maneras.
¿Cómo puedo ser amado de varias maneras o amar de varias formas si sólo existe un amor? ¿No será que tengo un grabe problema de percepción?
Jesús me está enseñando a Amar a través de Un Curso de Milagros y su aplicación en cada uno de los instantes en los que me encuentro. Es fascinante la aventura y honestamente, completamente necesaria para mí.
Dependo totalmente de poder sentir el amor de Dios en este instante. Lo que más ocupa mi mente en estos momentos es el hecho de poder renunciar a todo en aras de sentir lo que Dios siente por ti y por mí, dentro de esta situación en la que nos encontramos ahora. No hay nada más que valga la pena. Te lo puedo asegurar. Creerme que puedo ahorrarte muchísimos años de esfuerzo tratando de encontrar algo que te haga sentir feliz dentro de este mundo. Renuncia a la búsqueda ahora y céntrate en sentir lo que Dios siente por ti o por aquel al que intentas perdonar o por aquel al que tratas de caerle bien o por aquel que quieres que te entienda.
¿Quieres vivir eternamente? ¿Quieres recordar el ahora? ¿Quieres experimentar tu libertad verdadera? ¿Quieres sanar por completo? ¿Quieres ser feliz? Atrévete pues, a sentir lo que Dios siente por ti ahora.
Sólo existe un solo Ser fruto del Amor. No somos formas distintas de un mismo Amor que se unen para completarse. No somos matices distintos de una gama en la que se expresa el Amor. Somos un aspecto perceptible de un Amor que no se percibe sino que ES.
Quizá creerán que los amo esplícitamente y esto está bien.
Pero recuerden, para una mente íntegra,
lo explícito es lo explícito de la totalidad. Obviamente,
aquí todo Amor se verá como un inercambio.
Esto es un milagro.
El milagro es el momento en el que intercambias conmigo tu pesado ser,